Johannes Roberts, director nefasto de ‘47 Meters Down‘ y entre otras bazofias. Nunca ha pegado un hit y mucho menos con ésta secuela innecesaria en la que no ofrece nada nuevo.

Casi 60 minutos insoportables de griterío, malas actuaciones, clichés, y déjà vu constante.

Tampoco es que la primera entrega haya sido una obra de arte pero por lo menos la tenía a Liv Tyler que no actuó tan mal y la peli empezaba bien, con tensión y suspenso, luego se volvió una mierda más del montón. En ésta secuela se puede ver un claro ejemplo de slasher barato sin ideas y un guión que hace agua por todos lados, ya que las situaciones que nos presentan pasan del surrealismo a la estupidez.

Si hay que destacar algo, es apenas la fotografía y el OST que parece de buena peli, pero que no encaja con lo que ves.

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