A falta de conocer su resultado en taquilla, Han Solo: Una historia de Star Wars podría pasar a la historia como una de las películas con el rodaje más accidentado de la saga galáctica, que ya es decir… A cuatro meses de rodaje, Phil Lord y Chris Miller eran despedidos por diferencias creativas con Lucasfilm. Fue entonces cuando Ron Howard se hizo cargo del proyecto, lo que retrasó el final de la filmación, previsto para julio de 2017, hasta octubre.

Estos imprevistos y los consabidos reshoots, además de provocar más de un dolor de cabeza a los responsables de Disney y Lucasfilm, también les han traído un mayor coste de producción. Según ha informado Variety, la producción habría costado más de 250 millones de dólares. De ser así, la cifra superaría los gastos de El despertar de la Fuerza (245 millones de dólares de presupuesto), convirtiendo al filme de Howard en la película más cara en la historia de Star Wars. 

Según asegura la publicación, la película protagonizada por Alden Ehrenreich habría doblado su presupuesto inicial: Lucasfilm pensaba gastar 125 millones de dólares en esta película.

El anterior spin-off de la franquicia, Rogue One: Una historia de Star Wars, costó 200 millones de dólares, aproximadamente el presupuesto de Los últimos Jedi.

¿Recuperará Kathleen Kennedy semejante inversión tras el estreno del filme?

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