Basada en hechos reales a modo de comedia dramática nos pone en la piel de un flaco que de un día para el otro es diagnosticado de esclerosis múltiple, y que en menos de un año no va a poder ni caminar cien metros. Entonces el loco con la ayuda de su mujer y el borracho de su suegro, inicia una lucha contra semejante enfermedad que está cruzando anotándose en un triatlón, demostrando al mundo que rendirse no es una opción.

Producción española y con un director que sabe cómo transmitir las emociones en pantalla, además de que las interpretaciones están super logradas, si sos del moco fácil, vas a llorar, y obvio que estamos ante una de esas historias de superación, un tipo que pese a todo mal la sigue remando, ese sí que es un verdadero influencer y no macana, te lo dejo tagueado, se llama Ramón Arroyo.

Igual ojo, que tampoco es tan dramática como uno podría esperar, acá se la toman del lado de la superación y de momentos felices, no hay tanta profundidad en cuánto a la enfermedad, que es re jodida. Va por otro lado y que es la de entretener.