Me puse a ver ésta trilogía solo porque está basada en las novelas de Stine, admito y hago mea culpa de que me gustaba la serie Escalofríos.

La historia se divide en tres partes de diferentes épocas. Es del subgénero de terror teen, sobre un grupo de pubers que investiga los asesinatos de un pueblo y se dan con que están conectados sobrenaturalmente durante generaciones.

Es ultra clichera, de terror nada, obviamente, pero aún así, las dos primeras partes, por lo menos a mí me entretuvo, o sea para un domingo a la noche cuando estás muy al pedo. El problema llega con la tercera entrega que se caga en lo muy poquito bueno que tenían sus antecesoras, porque sinceramente, es una garcha, aburrida, plana, el villano principal resulta siendo una negra idiota, con una resolución atada de los pelos y dejando de lado el poco slasher que se veía viendo.

Dicen que van a continuar, que no se quedó solo en trilogía, lo bueno que saco de esto, es que me sirvió para no ver lo que pueda llegar a venir a futuro.