Kirk Douglas es un periodista fracasado con poco amor al prójimo que encuentra a un minero atrapado en un túnel, ahí ve la oportunidad de volver a triunfar y arma todo un espectáculo para quedar como un capo salvador atrasando el rescate para ganar más fama.

Terrible papel de hijo de puta que hace Douglas en un film de cine negro que solo Billy Wilder nos podía dar y un claro ejemplo de cómo el periodismo nos puede manipular a través del morbo, y todo el circo que conlleva de hacer una tragedia un verdadero show.

Guión soberbio que nos pone en la piel del tenaz periodista y nos lleva a un gran carnaval, porque así se llamó la peli en un principio, El Gran Carnaval, Pero Paramount decició cambiarle el nombre, tengamos en cuenta que se estrenó en 1951 y se tocaba un tema que por esos años era muy atrevido, una peli que fue valorada casi veinte años después, una trama fuera de su época.

Radiografía de hace más de 50 años, prácticamente un docu-drama reflejando cómo se mueve el periodismo y sobre todo los noticieros de hoy en día.