Es el año 2038 y Theo James labura en un proyecto de migración de conciencia humana hacia robots. El chiste está en que esa conciencia que quiere traspasar se trata de la jermu fallecida, algo que legalmente en esa época no está permitido y de ahí viene un desarrollo con fallas y aciertos no deja de ser interesante, y que cualquier seguidor del Sci-Fi se va a sentir cómodo porque en rasgos generales está bien hecha y tiene su filosofía.

Es muy similar a la grandiosa Ex Machina de 2014, o algún paítulos de los buenos de Black Mirror, de antaño. Es un film independiente que se cocina muy lento, esto te pueda tirar para atrás, no esperes un ritmo enloquecedor, pero tu paciencia va a ser recompensada y el tercer acto es muy bueno.

Y tiene un final, papu, un combo de vueltas de tuerca que te deja el culo mirando hacia el sur. Increíble ese desenlace, recomiendo fuerte ésta peli porque es de las mejores que visto del 2020 en su género.