El guionista de Jurassic Park y Spiderman, el señor David Koepp vuelve a meter los garfios en la dirección después de la infame Mortdecai y nos trae una peli de terror psicológico con Kevin Bacon y Amanda Seyfried que sirve de sonmífero del fuerte.

La parejita, que cero químican tienen, y su hija alquilan una casa de campo y resulta que, ya cuando va terminando la peli, experimentan extraños fenómenos, que desde un principio ya te la ves venir de qué se trata, porque el mismo guión te spoilea apenas empezar.

Pero es que nunca pasa nada en toda la puta cinta y termina en la nada, queriendo meter todo en los últimos diez minutos ya cuando te dejó de interesar la trama.

Tremendo fail de Blumhouse, una productora con sus altibajos, que te tira arte como Whiplash o Get Out o de repente salta con mierdas de éste tipo o The Darkness, también con Kevin Bacon.