El director Henry Selick que trabajó una vez con Tim Burton en El extraño mundo de Jack, se la jugó solo en 2009 con la adaptación de un novelón de Neil Gaiman, Coraline, un libro que a medida pasa el tiempo se pone mejor, y depende de tu edad vas entendiendo de otra manera la trama, pasa algo parecido como con El Principito.

Una peli que muchos padres pensaron que era para llevar a sus hijos y la cagaron porque la mayoría dejaba las salas a los gritos y llorando, porque no es una historia infantil, todo lo contrario, es re turbina, macabra, oscura. Y la animación, llega un momento en que se transforma en una pesadilla.

Narra la historia de una pendeja que se muda con sus padres a una nueva casa, y encuentra una suerte de portal que la lleva un mundo paralelo en donde todo su entorno es mejor, su vida es mejor, la versión de sus padres es la soñada. Hasta que ya llegando al segundo acto, las cosas se empiezan a poner maquiavelicas, sobre todo con La Otra Madre, que es en realidad una altísima bruja y tremenda HDP.

Calza justo para éste Halloween, para mí es la peli por excelencia del stop motion, de la animación, que de acá a 20 años va a seguir estando genial y hasta ahora no tiene competencia. Mirála, lee el libro, porque es espectacular. Gracias Neil Gaiman por tanto, y golazo también de Henry Selick.