El clásico de animación del 92 llega en forma de live action y nos muestra a un Aladdin que hacer parkour en CGI, y feo CGI.

Cuando salió el primer teaser me voló la pelicula, me dije, esto tiene que ser un peliculón, pero claro, en realidad era solo un teaser, luego, cuando salió el primer trailer me di cuenta de que iba a ser una mierda, parecía una peli porno, con actores porno, ni hablar de Jafar, un insulto al personaje original.

El director Guy Ritchie la viene crapeando como un campeón (King Arthur: Legend of the Sword, The Man from U.N.C.L.E.) y no sé cómo Disney le ha confiado a uno de sus memes más mimados, la realidad se traduce en taquilla, que no le fue tan bien como esperaban, en críticas, que la mataron, y en una peli que resulta ser tan bodrio que al final le dejás de prestar atención.

El CGI te saca de contexto, es tan malo que da risa, las actuaciones son pésimas, el único que zafa es Will Smith, que aún haciendo de ridículo te saca alguna que otra sonrisa.

En cuánto a musical, son canciones que ya las conocemos de memoria, aunque un poco cambiadas de ritmo, algunas me parecieron pop, otras, un recital de Miley Cyrus.

Así como el live action de El Rey León, ésta peli es incesaria, aburrida como la mierda, sin alma, sin carisma, y sin amor.

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