En ésta tercera entrega le pasan la posta a otro director crapero, Ric Roman Waugh (Snitch 2013) y ahora hay un ataque sorpresa con drones en un día libre del presidente, que estaba pescando por ahí, y el agente Mike Banning (Gerard Butler) es acusado de un intento de asesinato. Ahora es perseguido por su propia agencia a lo Jason Bourne.

Tremenda paparruchada pero que si viste las anteriores ya sabés a lo que va, al crap pochoclero sin sentido, a la acción gratuita, y a las actuaciones mediocres. Porque no se salvan ni Morgan Freeman, y menos Nick Nolte.

A todo esto le quieren poner comedia a diferentes escenas porque sí, y que no vienen al caso, lo único que logran es ponerte incómodo.

Trillada y repetitiva peli que se milagrosamente se ha convertido en una saga, y que seguramente van a seguir haciendo más, si lo han hecho con Rápido y Furioso, por qué no con ésta mierda…

Convengamos que la peli no busca ir en serio ni tener un guión brillante, todo es irreal, increíble, los personajes se manejan con cero lógica, y es ver un par de tiros y explosiones demenciales, en eso, funciona, lástima todo lo demás.