Luc Besson vuelve a la carga con su cine de mierda y mezcla Red Sparrow, con John Wick, Hanna, y Nikita. En una pretenciosa peli llena de caras conocidas que tratan de adaptarse a un guión lleno de clichés, flasbacks, y vueltas de tuerca sin sentido, haciendo de una trama inverosímil hasta llegar al pelotudeo total.

Cillian Murphy es un capo de la CIA, de lo mejorcito de la peli, pero me da pena que se haya prestado a tremendo crap. El personaje de Helen Mirren es de chiste, una especie de M de James Bond pero peronizada, ni ella se cree el personaje. Luke Evans hace del mismo personaje que Murphy, pero versión KGB. Y por último, la protagonista, la modelo Sasha Luss que es más insulsa que la mierda actuando y su personaje, a medida que se desarrolla, se vuelve insoportable. De repente ella lo puede todo, es inmortal, habla cinco idiomas, sabe de karate, de armas, y hasta lee libros de Chéjov.

Hay un triángulo amoroso entre los protagonistas que es muy pedante, y casi todo el argumento se basa en eso, es una peli de acción, pero que tiene solo dos escenas del género, y que son lo mejor del film, bastantes bien logrados, pero la lacra de Benson solo se limitó a esos pocos minutos de coreografía a lo John Wick, en un metraje de dos putas horas.

La acción es tan insulsa como su protagonista de turno, pero nada puede ser peor que Scarlett Johansson convirtiéndose en un pendrive en Lucy.

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