Algún día se entenderá la magnitud del legado de Sidney Lumet, que en sus días ha sido de los mejores directores y gran visionario, desde 12 Angry Men en 1957 hasta sus últimos días en 2007 con “Before the Devil Knows You’re Dead“. Pasando por otras delicias como “Dog Day Afternoon“, “Network“, “Find Me Guilty“, “Sérpico“.

Cátedra para guionistas, de cómo se debe contar una peli. “Before the Devil Knows You’re Dead”.

Historia dividida en fascículos, que nos narra unos mismos acontecimientos pero desde un punto de vista distinto en cada ocasión. Una manera pocas veces vista de cocinar la trama y de presentarla de buena manera, envolviéndolo todo en una crítica brutal a la presión para obtener un éxito basado en la riqueza material, a una sociedad poblada de adictos al dinero.

El reparto es espectacular. Tenemos a las dos Tía May (Rosemary Harris y Marisa Tomei que a los 40 pirulos te hace un desnudo de la concha de su madre) El ya fallecido de Philip Seymour Hoffman, que en la propia peli hace de adicto al paco, y a un gran Ethan Hawke. Ni hablar de otros personajes secundarios como Michael Shannon o Albert Finney.

Uno de los mejores thrillers de las últimas décadas. La ley de Murphy en su máxima aplicación. Todo lo que puede salir mal, saldrá mal.

Sidney Lumet parecía enterrado en el olvido cuando hizo esta película.  Pero no estaba muerto, y lo demostró dirigiendo una historia terrible de fatalidad y angustia. La crónica de una tragedia anunciada y filmada sin piedad. Ahora sí se ha muerto. Pero debe andar por algún paraíso de directores inmortales viendo películas y cagándose de risa. Y el diablo sin enterarse…