Lo mejor de Polanski hasta la fecha. Clásicos de clásicos del cine noir en su estado puro. Esta es una de esas pelis que no hace más que soltar cabos, dejándote intrigado una y otra vez. Obligan al espectador a ir cuadrando y de camino te va enganchando con un guión para persona adultas, es decir, maduras y no mentes pochocleras o infantiles.

Un guión soberbio, ganador del Oscar, que comienza simple pero que de a poco se va volviendo un quilombo, a tal punto que si no prestás mucha atención, te perdés, pero que te mantiene con la intriga desde el principio hasta el final… alto final.

Una historia que se desenvuelve en el mundo del dinero, el poder, y la corrupción, destacando las actuaciones de Faye Dunaway y John Huston, pero por sobre de todo de un talentoso Jack Nicholson en base a un personaje muy bien construído. Todo esto envuelto en una formidable música de Jerry Goldsmith. Y por si fuera poco, un cameo del mismo Polanski en una de las escenas más recordadas de esta cinta, la del navajazo en la nariz. 

Cinta de intriga por naturaleza, que combina el misterio con el cine negro. Un policial duro, que gira en torno a una exhaustiva investigación sobre un asesinato y el contexto de corrupción que lo envuelve.