Película irlandesa protagonizada por Ruth Wilson y Domhnall Gleeson, con una actuación más que decente de Will Poulter, se podría decir que es lo mejor que vas a ver.

En la Gran Bretaña posterior a la Segunda Guerra Mundial, un médico visita una mansión llamada Hundreds Halls, donde su madre trabajó una vez como enfermera. Los propietarios están a punto de perder la casa porque no pueden pagar los impuestos, y dicen que el fantasma de la primera hija de su madre habita la casa.

Dirigida por el genial Lenny Abrahamson (Room, Frank), entiendo que se parece más ensayo o experimento literario, pero no deja de ser un embole, pesada como la mierda.

Parece hecha a propósito, el hacerte sentir que algo está por pasar, algún momento inquietante, pero que nunca se llega a materializar, y te deja en la constante desesperación de pedir a gritos que por favor pase algo, esa sensación se convierte en aburrimiento, a tal punto de que casi abandono la peli.

El final es una estaca en la espalda, voy a hacer de cuenta que no vi ésta peli, la dejo pasar. Para prensa, ha sido una buena de Abrahamson, para mí ha sido una mierda.