Miniserie de BBC distribuida internacionalmente de la mano de Netflix, y creada por Mark Gatiss y Steven Moffat, guionistas de artes como Sherlock y Doctor Who. No podía fallar y le metí varias fichas.

Nos traen tres episodios basados en la novela de Bram Stoker pero con un alto nivel de ideas libres que en mi opinión, se les ha ido de las manos.

La primera mitad del primer capítulo es algo fiel a la obra original, pero luego comienza el ridículo. Sin embargo, más allá de esa parodia, porque así lo parece, tenemos a un Claes Bang interpretando de manera correcta a Drácula, y todo envuelto en una atmósfera espectacular, con buenos momentos de gore y humor negro. Hasta la ridiculez puede causar gracia y te hace pasar un buen momento, por más que el guión sea pelotudo.

En la segunda entrega ya se comienza a ver la costura. Lo ridículo pase a ser infame, el guión se cae a pedazos, se vuelve predecible a morir, a excepción de los últimos minutos, pero a pesar del humor pedorro, seguimos teniendo un ambiente lúgubre, un Drácula que nos sigue copando, aunque desperdiciado en su entorno.

Y el tercer, y último episodio… oh dios mío. Se termina de ir todo a la mierda, hasta la propia interpretación de Bang. Nos quita de contexto, de ambiente, y nos pone en una situación de mierda, en una verdadera pendejada poser, que ni al más hijo de puta recomendaría ver.

No me molesta que se adapte libremente la obra, porque ya lo hemos visto mil veces, de hecho, está copada la vuelta de tuerca que hicieron con Van Helsing, o qué sería si a Frank Renfield lo pusieras en la época actual. Lo que me rompió las pelotas, fue, además de que el guión en general es pedorro y abusivo en ridículo, clase B, es el contexto del tercer capítulo, y de tanta libertad que se tomaron supongo se emborracharon, y de utilizar elementos de la serie de Sherlock tampoco le hizo bien. Ni hablar del final de la serie, es para pegarse un tiro en las bolas.

Lo más triste es que se perdió una oportunidad copada, porque van a pasar años en hacer algo con Drácula, y que esté a la altura de la novela, y más bronca da que Claes Bang estaba casi perfecto para el papel del vampiro.