¿Se acuerdan cuándo Vin Diesel actuó bien en una película que encima está buena? “Find Me Guilty“, del genio Sidney Lumet por allá en 2006.

Tras años de investigación, el proceso criminal más largo de la historia de Estados Unidos sentó en el banquillo a veinte miembros de la familia Lucchese, conocida por sus conexiones con la mafia; se les acusaba de 76 delitos. El Gobierno de Estados Unidos se había propuesto acabar con uno de los clanes mafiosos más importantes del país. Uno de los acusados (Giacomo “Jackie Dee” Di Norscio), un conocido miembro de la Mafia de Nueva Jersey, decidió hacer algo insólito: defenderse a sí mismo.

El director vuelve a entregarnos una de sus especialidades: el thriller judicial. Sidney Lumet pertenece a la escuela de tipos contadores de historias, y aquí lo tuvo fácil al ser él mismo uno de los autores del libreto. Volvió a dar en el clavo y realizó el juicio más hilarante visto en pantalla -sin caer en la parodia-, con ocurrentes diálogos y la grosería de un Vin Diesel montando un show con cada nuevo ‘speech’.

No solo el crapero de Diesel está genial, sino que también lo acompañan dos grosos, el enano Peter Dinklage haciendo de abogado mediador, y Linus Roache (Batman Begins, Vikings) el fiscal que los quiere hacer mierda a toda costa. La verdad es que todos están muy bien, Ron Silver (hace de juez), Alex Rocco (el capo de la mafia), entre otros.

Recomendable peli para aquellos que le gustan las historias basadas en juicios y el buen cine.