Y sigue bajando de calidad, tremendo director que fue Ang Lee que nos dio obras de arte como ‘El Tigre y el Dragón‘, y ‘Life of Pi‘. La vuelva a crapear en una peli que quiere mostrar una tecnología que sigue siendo pedorra, como la de rejuvenecimiento de actores, pero ahora a nivel más zarpado, como nunca antes se ha visto… tantos minutos en pantalla de ese efecto trucho.

Y para crapearla bien, no protagonista tiene que ser un crapero, el mejor en su área, el señor Will Smith que no para de hacer cagadas.

Ambiciosa producción que no llega a nada, y el resultado final es algo pedante, Will Smith vs Will Smith, uno con su cara actual, el otro con una máscara verde.

El argumento no tiene ningún puto sentido, no se la cree ni un pendejo de ocho años, exageradas escenas de acción que ni Michael Bay se animaría a hacer, una burrada que al principio causa gracia pero después pedís la hora.

Originalidad nula en ésta super producción que queda en el olvido a los diez minutos de terminar de verla.

Mención al guionista David Benioff, de X-Men Origins: Wolverine y ya sabemos lo que hizo en las últimas temporadas de Game of Thrones.