Un grupo de gente que no sabe actuar, con falta de personalidad, cero carisma y sin alma, tiene que resolver el asesinato de una boluda que a nadie le importa porque su personaje está desarrollado para el orto. Plus, ya sabés lo que va a pasar al toque aunque se la tire de tener vueltas de tuerca.

Ya a los cinco minutos de peli te das cuenta que es alto crap y diez minutos más tarde te está mandando a dormir.

Lo más llamativo es Joaquin Furriel que parece se ha inyectado una dosis de Sebastián Estevanez, ni él se cree en la película de mierda en que se metió, y lo acompaña Luisana Lopitalo con unos dotes de actuación equivalentes a una lagartija.

La Corazonada es la típica peli de Netflix, una productora con serias fallas creativas y que en general no para de hacer crap, de hecho ya es marca registrada de la casa, la mediocridad en su máxima expresión.