Un conjunto de caras conocidas se unen al gigante del streaming para crapearla como unos campeones en una comedia sosa, trillada, y unos gags casi insoportables.

Jennifer Aniston y Adam Sandler son un matrimonio que visitan Europa y quedan atrapados en el misterio de un asesinato después de presenciar un crimen. 

Es la quinta colaboración de Sandler con Netflix y si las juntás a todas no haces ni una buena peli, ni siquiera llegan a ser malas, son malísimas.

Tengo que admitir que en una o dos escenas sonreí, pero supongo fue de lo super crapero que eran porque en realidad es un film bochornoso… y como siempre, en éste tipo de críticas no se puede profundizar mucho… es de Netflix!