Desde el primer momento que se vio el poster promocional avecinamos lo peor, y no nos equivocamos.

Ésta película de Rambo, no tiene nada, solo el nombre. El primer y segundo acto son un embole y se puede pasar por alto tranquilamente. La cosa se pone más o menos buena en la última media hora, en donde vemos a Stallone poniendo trampas tipo ‘Home Alone‘, para que un grupo de mexinarcos la coma bien doblada. Y en esa escena en donde prepara las trampas, de fondo tenemos una banda sonora que nos hace recordar: estamos viendo Rambo… en fin.

Es un tremendo bodrio sin sentido, y se supone que debía cerrar la saga, pero no parece que pinte así. Rambo no va a morir nunca, por lo menos en cuánto a pelis, ya encontrarán a alguien que reemplace a Stallone y pasen a un reinicio. Y si querés tomarlo como una despedida, entonces es de las peores en una saga. Me quedo mil veces con la anterior entrega.

Sly ya no puede ni modular, no se le entiende nada de lo que dice.