Durante la noche de su boda, (Samara Weaving) recibe la invitación por parte de la rica y excéntrica familia de su macho para participar en una tradición ancestral que se convierte en un juego de superviviencia. 

Desde ya que no le busques explicaciones, ni por qué la mina, en su boda solo están invitados los familiares de su marido y no los de ella, ni siquiera amiga parece tener, pero en fin… de esos detalles hay bastantes.

Lo que garpa es el morbo, la sangre, y cómo la loca va zafando de culo. Aparte de esa atmósfera gótica, esos pasillos intimidantes, esa mansión sombría, y esa familia sacada de algún libro de rituales satánicos. Todos estos elementos mazclados con humor negro.

La verdad es que no le daba dos mangos, pero resulta divertida, bien actuada, con momentos de tensión y violencia muy amenos. Es un gran salto para sus directores que venían crapeando con cintas como Southbound o VHS. Y por más que sus guionistas se hayan influenciado de Get Out, logran maneras bien los gags y clichés.

Compartir Articulo...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Reddit
Reddit