Por allá en 1982, Jim Henson junto a su amigo Frank Oz, se encargaron de crear un mundo mágico tan zarpado que hasta el día de hoy sigue estando vigente, tanto en series de TV, documentales, animaciones, comics, y etc.

The Dark Crystal es una carta de amor al género mitológico de duendes y hadas, en una época donde la computación daba sus primeros pasos, pero que esto no fue un impedimento, porque si la ves hoy, sigue estando vigente, envejeció muy bien, salvo por una o dos escenas que en ese momento se veían truchas también.

Henson era un genio con los muñecos de trapo, un marionetista de primera, fue nada más ni nada menos que el creador de los Muppets, y lo acompañó Frank Oz, que es un mito viviente, director de cine, actor, y titiritero.

Los decorados tan magistrales, que muestrna épica y misticismo, pero de una manera increíblemente original, nos trasladan cuando hace mil años el Cristal Oscuro fue dañado por un Urskek, el caos y la confusión se extendieron por todo el planeta. Si nadie repara el cristal, el demonio Skekses dominará la Tierra hasta el fin de los tiempos. Será Jen, el último superviviente de los Gelfings, quien intente devolverle al cristal su poderoso resplandor. 

El guión, la banda de sonido y los personajes son las piezas clave en la creación de ésta masterpiece, donde las marionetas parecen cobrar vida.

Recomiendo primero ver la peli y su precuela a cargo de la serie producida por Netflix, ya voy a hablar de ella.

Compartir Articulo...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Reddit
Reddit