El director McG (Terminator: Salvation, Charlie’s Angels: Full Throttle) la vuelve a cagar en una historia cero original, con malos actores, efectos, y unas referencias a la cultura popular que te ponen nervioso de tan craperos

Cuatro pendejos boludos se juntan en un campamento y de repente tienen la misión de salvar al mundo de unos aliens hechos con paint. Así como suena éste guión basura y que cada diez minutos la cinta quiere ser chistoza y no le sale.

Me mató cuando la imagen se vuelve sepia, porque sí, para tapar los malos efectos, muy notable el bajo presupuesto, se ve que ya no le largan ni dos mangos a McG.

Y no me olvidé, ésta película es de Netflix, si señores. No hay ojos con qué mirarla; porque no sirve ni para el público infantil, por el simple hecho de que es aburrida.