La temporada anterior fue un asco y no le daba dos mangos a ésta nueva entrega. Sin embargo me terminó sorprendiendo, a tal punto, que me parece la mejor temporada.

Por fin han largado unos mangos con el CGI, y ahora los monstruos se ven bien y se les entiende la forma. En cuánto al desarrollo de personajes, algunos que antes no me caían bien, ahora lo han hecho. Tal es el caso del gordito Dustin, que junto a Robin (hija de Ethan Hawke y Uma Thurman) y Steve, se llevan la temporada. Mención también a David Harbour que la rompe.

Otra genialidad han sido los escenarios que escogieron, el shopping es un golazo, lleno de color y retro. La fotografía es espectacular y progresa capítulo a capítulo, para mí, éste apartado técnico ha sido de lo mejor, y también algún que otro diálogo entre el trío que mencioné anteriormente.

Pero obviamente ha tenido sus altibajos, y una de las boludeses más grandes es la relación entre Eleven y Mike, es un parto, aburrido como la mierda. Y por otro lado, el personaje de Will es un pesado, me hace acordar en lo depresivo y en la nula evolución al Superman de Henry Cavill, siempre resongando y no sabiéndo que carajo hacer.

Sin embargo, más allá de sus detalles, es una buena temporada y vuelve a capturar la magia con la que empezó ésta gran serie.

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