La actriz Haley Bennett hace de ama de casa ricachona y de repente se siente tentada a consumir objetos peligrosos, su preferencia es el metal…

Es de esas pelis que compiten en festivales y se la tiran de originales, casi experimentales en las que predomina la técnica y la actuación, y quieren dar un mensaje transgresor y polémico, si a la gente le da asco o la inquieta, mejor aún.

Y sí, se llevó un par premios, y la crítica en general ha sido buena, pero a mí me pareció una bobada que no si el fin es hacerte sentir mal, conmigo no lo logró, de hecho pasando la hora me empecé a aburrir.

Trata de llevar la trama para cerrar cuestiones que poco interesantes son y termina cayendo un pésimo final. La narrativa y la premisa en un principio son buenas, pero no alcanza, quizás hubiera funcionado mejor para un corto.