Pasan las décadas y el cine de Scorsese sigue funcionando. Ésta nueva peli de Netflix, al que tenía miedo, solo por ser producidad por Netflix, me terminó sorprendiendo y para bien. No es la mejor que ha dirigido el yanqui, pero se mete entre entre las top 5.

Y sin dudas hasta ahora, la peli del año, con una duración de tres horas y media las cuáles no te vas a arrepentir y se te van a pasar volando, porque la historia garpa, no solo cómo está contada, sino actuada.

Al Pacino merece el Oscar, es soberbio, divertido, convicente, un Jimmy Hoffa que será recordado, y en que más de una escena, he tenido que volver para seguir disfrutando. Por otro lado, Robert De Niro no se queda atrás y hace un papelazo, y una química tremenda, no solo con Pacino, sino también con Joe Pesci, el cuál también tiene sus momentos. Y se conforma un tridente de talento, que hacía mucho no se veía.

Es la crónica de uno de los grandes misterios sin resolver del Estados Unidos: la desaparición del sindicalista Jimmy Hoffa. Es un pasaje hacia el crimen organizado y todos sus chanchuyos. Adaptación del libro “I Heard You Paint Houses“, de Charles Brandt, a cargo del guionista Steven Zaillian (La lista de Schindler, American Gangster)

De más está decir que la dirección es magistral y nos pone en un contexto de los años 70s, con todos sus detalles. Si hay algo que criticar, es el CGI en la jeta al rejuvencer a los actores, en partes está bastante bien logrado, en otras es irrealista y te saca de contexto, pero tampoco resulta ser un problema.

Larga vida a Scorsese, y bien por Netflix.