En una isla de Nueva Inglaterra en la década de 1890, el veterano farero Thomas Wake (Willem Dafoe) y su joven ayudante Ephraim Winslow (Robert Pattinson) tienen que convivir durante cuatro semanas y su laburo es mantener activo el faro. Pero de a poco, la onda se empieza a poner bizarra entre ambos.

El director Robert Eggers ya demostró que es un capo en éste ámbito de lo anormal, lúgubre, y de misterio, con su espectacular The VVitch: A New-England Folktale, por allá en 2015.

La peli se va volviendo cada vez más demencial y todo gracias a su fotografía, planos, lo bien filmada que está, el sonido, y unas actuaciones de puta madre. Es un insulto que no haya sido nominada al mejor sonido, porque es como un protagonista más, y por lo menos a Dafoe como actor. Encima lo acompaña un Pattinson que también se pone el film en el hombro y entre ambos rompen todo, literal.

Garpa ver cómo se van enajenando estos personajes en medio de un ambiente aislado, de total soledad, y con un clima de mierda.

De las mejores que tuvo el 2019 sin lugar a dudas, y una pena que solo le hayan dado una sola nominación al Oscar, la de mejor fotografía. Shame on you Academia.