Matt (Kevin Janssens) y Kate (Olga Kurylenko) compran una casa y descubren una habitación escondida que les da un número ilimitado de deseos materiales. Todo hermoso, hasta que la boluda, como no podía tener hijos, pide un crío y ahí empieza la catanga.

Es una cinta del género fantástico con buenas ideas, pero que termina cayendo en la moral y en el mensaje pedorro, dejando de lado lo más interesante, que es la habitación. No contentos con esto, la peli se vuelve super predecible y aburrida.

De lo mejorcito es Olga Kurylenko, que hasta actuando mediocremente es la que se pone la peli al hombro. Hubiera estado bueno centrarse más en la historia de la habitación y todo ese misterio, porque cuando desean al pibe, en un principio es interesante pero de a poco se empieza a caer a pedazos.