Y un día Netflix comenzó a promocionar The Witcher, la obra del polaco Andrzej Sapkowski como si fuera la serie del siglo y presumiendo que se venía la próxima Game of Thrones, siendo que ésta última terminó siendo mediocre, ya le hice una crítica, la podés buscar por estos lados. Además, iba a tener como protagonista a Henry Cavill interpretando a nuestro brujo tan querido, y esto fue una buena movida por parte del gigante del streaming, ya que hay mucho fanboy del tipo. Y como último detalle, Netflix no tiene el presupuesto de HBO, o Amazon, así que de entrada, sabíamos que el CGI no iba a estar tan copado.

Después de ver los ocho capítulos, mi cerebro quedó casi derretido por tan infame narrativa, y más aún, que terminaba de ver Watchmen de HBO, con un script y una manera sublime de narrar una historia, y viendo esto, fue como bajar a la B de un día para otro, como le pasó a Riber.

Primero voy a aclarar que me fumé todos los libros de Sapkowski, incluyendo esa bazofia de precuela que sacó en 2013. Para poner un poco en contexto lo que hizo Netflix, es que, si la propia historia del polaco tiene errores de narración y problemas con el timeline, Netflix no se podía quedar atrás, y hasta práticamente replicó los quilombos de época cuando no lo tenía que hacer.

Pero Sapkowski tiene una excusa válida. The Witcher dio inicio con cuentos cortos, y nunca se pensó en una saga, tras el éxito, el tipo empezó a plasmar sus historias en libros, siendo los primeros dos, pequeños relatos de las aventuras de Geralt. y no fue hasta años después, que se conformó la pentalogía de Ciri, y ahí si se le dio un sentido y se transformó en saga. Misma saga que además de tener huecos, errores, y quilombos temporales, no está terminada, y supuestamente el loco va a seguir desarrollando su lore. De hecho, CD Projekt, la desarrolladora de los videojuegos, ha tenido que completar las historias, y acomodar un poco el quilombo, cosa que le salió muy bien, sobre todo con la tercera entrega, la Wild Hunt, que fue exquisita y le rompió el culo a Sapkowski, no solo en narrativa, sino también en guita… pero ese es otro tema.

Ya apenas comenzar, el primer capítulo de Netflix, te hace una ensalada y busca empatizar con el espectador, asumiendo que le jugaste y te gustó The Witcher 3, si, el videojuego. Aparte de las referencias (vestuario, música, interpretaciones) te nombran hasta la Wild Hunt y te la ponen asi de una a Ciri, cuando ni tendría existir, y desarrollar primero al protagonista, a Geralt y sus quilombos, sus aventuras. No contentos con meter cosas del Witcher 3, que fueron al pedo, durante la serie te han mezclado los dos primeros libros, la precuela, y la pentología de Ciri, haciendo un quilombo de personajes, de historias, y metiendo esos flashbacks que convierten al producto es un puzzle pedorro y mal ejecutado.

No ha sido solo el descuido de la narrativa, sino el apartado técnico, cosas como olvidarse de que en ese pseudo bosque del primer episodio aparece como la luz de un reflector, pensé que era alguien que había tirado una magia, o un ovni, pero no, se olvidaron de editar semejante luz… o era el sol de una tierra plana, un foco… no sé. Los escenarios muchas veces parecen de esas pantallas verdes pedorras simil a las precuelas de Star Wars, y el CGI, que si bien sabíamos que no se juegan en ese aspecto, igual me decepcionó, por ejemplo los dragones, sino sabés hacer buenos efectos, entonces omití esas escenas. No sos Amazon que los efectos de sus series parecen de super producciones de Hollywood.

Ni hablar de los monstruos, que a veces se ven bien, pero otras son de gráficos de Atari. Han arruinado a la Striga, no solo en efectos, sino en la narración, otra vez, en el libro es uno de los mejores cuentos cortos que tiene, y acá hicieron lo que se les cantó el culo. Por otro lado, las batallas, son pésimas, la escena de Calanthe contra los nilfgaardian, en la que matan a su rey, es de chiste. De lejos parece hecha por paint, y de cerca, aparecen cuatro gatos locos empujándose, y ni hablar de las actuaciones.

Las actuaciones están muy bien en los secundarios, me parecieron creíbles, no así en los protagonistas, Ciri da ocote, directamente, lejísimos de lo que te imaginas en los libros, mal actriz, cuando grita me da vergüenza ajena. Henry Cavill interpreta al Geralt de los videojuegos, y ha sido un gran cast, porque es de madera, o un robot que poco movimiento tiene y apenas mueve la jeta para hablar, eso sí, la voz modificada con Morph VOX para parecerse al del videojuego es genial. Y Yennefer, bueno, a veces zafa. El mejor es Jaskier, me ha parecido un capo y bien laburado.

Sin alargar más, a pesar de todo lo malo, pedorro, y barato, la serie te entretiene, sacando uno o dos capítulos embolantes, en general te dan ganas de seguir viéndola, y la narrativa es tan mediocre que esperás a que el puzzle se arme, y bien o mal, lo terminan haciendo en los últimos dos capítulos.

Pienso que la serie tiene potencial, es como un diamante en bruto, y que a partir de la segunda temporada está obligada a mejorar, no solo la parte técnica, pongan un poco más de plata, sino también en el guión, sino saben jugar con los flashbacks, sigan una línea básica, no se hagan lo chetos porque no les sale. Y que se centren más en Geralt, porque en general se la agararron con Ciri y Yennefer, que si, en el libro está copado, pero no me hagas una ensalada de personajes así de entrada y dejes de lado al Brujo.

Lo mejor fue la pelea de espadas en el primer capítulo, un gore y unas coreografías majestuosas, y quedó ahí, porque después nunca más. Tienen que exprimir más ese apartado que estaría genial.

Nada más, saludos a todos los lectores de cinefriki.com y que terminen el año de puta madre, muchas gracias por haberme acompañado en éste 2019. ¡Nos vemos el año que viene!

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