Crimen perfecto nos muestra nuevamente el talento de Hitchcock de rodar en una sola habitación durante casi todo el metraje y en 3D, pero que al final salió en los cines en 2D porque el formato dejó de estar de moda, algo que deberían hacer hoy en día, porque el 3D es una bosta, un engaño.

Thriller que tiene un ritmo de cátedra, no tanto así el desarrollo de los personajes, que la peli no va a eso, sino el de contar a través de los elementos del escenario, la fotografía y la picardía del director británico y el planeamiento de un marido para cometer un asesinato perfecto. El asesinato de la bellísima y antes de que se convierte en princesa: Grace Kelly y es ella quién está por encima de todo, hasta del guión.

Nuevamente da cátedra de suspenso, muy elaborada, salvo la muerte del asesino que es de risa y no se la cree ni un nene de cinco años, es lo más estúpido de la peli, lo vamos a pasar por alto. Pero sacando esto, obra maestra de la prestidigitación, de los planes diabólicos, que te hace partícipe en primera fila de todo el entramado.