Netflix lo hace de nuevo, poner a algunos actores conocidos, diseñar un póster básico, mucha publicidad, y alguna historia conocida. Todo para que el resultado, como el 90% de las veces, termine siendo una mierda.

El Sebastian Estevanez hollywoodense, mejor conocido como Henry Cavill, es una madera haciendo de Sherlock Holmes, capaz tenía más gracia si se ponía en cuero, como hace casi siempre. La minita de Stranger Things es insoportable como protagonista, te desafío a bancartelá dos horas. La jermu de Tim Burton prácticamente no existe, está solo para mostrar una cara conocida, y después lo tenes a Sam Claflin de Microft, que es totalmente irrelevante. Hay otros personajes, que casi todos son sacados de la saga de Harry Potter, que también son olvidables, salvo el de la vieja que cumple un papel relevante, pero que es más obvia que toda la peli.

Ah, y no puede faltar el mensaje feminista, super forzado, que no viene a cuento en una historia de Sherlock, pero que ahí está, las mujeres son las mejores, los hombres unos idiotas.

Por último, es que el espíritu de las historias de Sherlock Holmes acá es muy pobre. además de predecible, es un muy débil en cuanto a investigaciones, resoluciones, el propio Sherlock parece un tipo simple. La historia a desarrollar aburre en todo momento y no es interesente.