Del director Shawn Levy que nos tiene acostumbrados a pelis de acción, ciencia ficción, y familiares, y junto a Disney y Ryan Reynolds nos traen una premisa sobre videojuegos que directamente el rompe le tuje a la Ready Player One de Spielberg.

Nuestro protagonista trabaja como cajero de un banco, su vida es completamente normal hasta que se da cuenta de que la ciudad en que vive es en realidad un videojuego de mundo abierto.

Obvio que está dirigida más al público infantil y videojueguil, porque está lleno de referencias. Pero también la puede ver cualquiera, de hecho te puede llegar a sorprender porque en realidad es una historia romántica envuelta en CGI, acción y comedia.

Roba mucho de otras pelis, como The Truman Show, Matrix, Dark City, Lego, pero el resultado está bueno, sacando al pelotudo de Taika Waititi en un personaje nefasto, y youtubers de mierda que no saben actuar, y alguna que otra estupidés atómica que cualquier desarrollador de videojuegos se pegaría un tiro en las bolas. Es divertida y cumple.