En el año 2000, el director John Fawcett que ahora es productor de la serie Titans y ha dirigido varios capítulos de El Hombre en el Castillo de Amazon, nos traía un drama horror juvenil que dicho por él mismo mezcla La Mosca con Criaturas Celestiales.

Narra la vida de dos hermanas inseparables y a una de ellas, precisamente a Ginger la muerde una bestia que la lleva poco a poco a convertirse en una mujer lobo, y a partir de allí su otra hermana tiene la obligación de ayudarla en cubrir sus atroces asesinatos.

Garpa mucho que para esa época nos muestran una interpretación original de los licántropos, y un tono fresco a las pelis de horror juveniles de ese momento, y ellas dos, obviamente, que son las que se ponen la peli al hombro, las interpretaciones y la ambientación gótica, ellas dos más pinchadas que la mierda y fanáticas de la muerte. Y si bien, no es brillante, con los años se fue transformando en culto, en un fetiche de éste sub género, y que podríamos catalogarla de cine B, con esos efectos chotísimos, y un presupuesto precario.

Una buena opción para ésta temporada de Halloween, y si todavía no la viste, mirála, padre… es una trilogía en realidad, pero solo ésta primera es la que va, las que siguen no tienen la misma fuerza.