El director de la nefasta Angel Has Fallen vuelve a trabajar con Gerard Butler y se mete en el gastadísimo género de catástrofes, que no aporta nada, como de costumbre, en éste tipo de pelis, son todas iguales, menos la de Alex Proyas con Nicolas Cage, del 2009, que por lo menos al último caían ovnis a llevarse parte de la humanidad, eso sí es original en éste género.

Acá resulta que se está acercando un combo de asteroides a la Tierra que supuestamente van a pasar de largo, pero no, empiezan a caer en diferentes partes del mundo, reventando ciudades, y el asteroide mayor es el que va a traer la extinción.

La cosa va de que un grupo de familias son seleccionadas a través de SMS y llamadas telefónicas para ir a un búnker, hay miles en distintas ciudades, hasta Buenos Aires tiene uno, la debe haber hecho Perón, carajo!

Y les dan una banditas para que se pongan en la muñeca y así poder indentificarlos para que pasen a los refugios, obvio, la gente que no fue seleccionada quiere esas banditas y ahí se arma la guerra civil, y de eso se trata toda la peli, de vez cuando cae un meteorito y al final cae el grandote, hace pija todo, te muestran un par de imágenes de ciudades prendidas fuego, y listo. Ojo, es entretenida, pero es más de lo mismo.