Cine B de 1960 hecha con dos mangos, que fue filmada en tan solo dos días, y que hoy en día es una peli de culto, que dio pie al remake del año 86 de Frank Oz con Rick Moranis y que está en pre producción una nueva versión con Chris Evans y Scarlett Johansson.

Ésta joyita del director Roger Corman rebalsa carisma, simpleza y surrealismo, un producto que no tiene ni pies ni cabeza pero que está hecha así a propósito, y fue la primer peli en la que apareció un joven Jack Nicholson.

Obviamente que de terror no tiene nada y el chiste están en divertirte con las situaciones ridículas, sus personajes, sus diálogos y el humor negro. Dura un poco más de una hora, entretiene de principio a finy está llena de referencias al cine del estilo de Charles Chaplin. Otra cosa que garpa también es su estética, con un trabajo de cámara muy ingeniones, unas escenografías bien laburadas, y todo esto te sumerge de lleno. Si te gusta el cine B, ésta peli da cátedra.