El bueno de James Wan vuelve al cine de terror, va… entre comillas terror. Y ya apenas empezar te das cuenta de que esto va a ser una pelotudes atómica y muy mal actuada.

Posta, las actuaciones mamá… la protagonista es la peor, insoportable pobrecita, mala actriz, hitérica, me ha sacado la escenas donde grita, flaca, ni sabés gritar.

Resulta que la loca tiene visiones de asesinatos muy violentos y que en realidad ella está involucrada de una manera que no te puedo spoiler. Pero dejáme decirte que la explicación es una de las premisas más pelotudas del año.

No contentos con todo esto, la peli recién se pone buena en los últomos 20 minutos, que se transforma en una mezcla de Jeepers Creepers con Matrix, un par de escenas que son dignas de ver, pero después de fumarte 1 hora y media de basura total.