De más está decir que es una caca y más viniendo de una productora como Netflix. Pero, por un lado lo tenemos a Ryan Reynolds, que te puede gustar o no, o siempre hace el mismo papel, pero en algún momento, y no me mientas, una sonrisa te saca, el loco a veces es tan boludo o tira chistes tan malos, que te hace reír.

Por el otro lo tenés al buen Dwayne Johnson, que es un tipo que a mí siempre me cae bien, aunque todas sus pelis sean malas. Y por último a Gal Gadot, que como siempre, es un cero a la izquierda y lo peor de la cinta.

Película típica de ladrones con guantes blancos que son super grosos y la mejor policía del mundo mundial anda detrás de ellos. Por más que tenga varias vueltas de tuerca es super predecible y obvia. Podés salir favorecido de esto, en un domingo lluvioso, sin nada para hacer y para ver.