Producida por el mismo estudio de Hereditary, The VWitch, y Midsommar, y una directora en su debut, Rose Glass, nos traen una peli rarísima sobre una minita desequilibrada mental que se vuelve devota de la fe cristiana, ultra religiosa, que hasta puede hablar con Dios.

Tiene que cuidar a una vieja re turbia también que padece de cáncer, y ella tiene la misión de salvar su alma de la condena eterna, el nivel de esquizofrenia es altísimo.

Es una peli de terror psicológico tipo de los 60s o 70s, con un estilo visual impecable, que no necesita fantasmas, jumpscares, ni monstruos. Te provoca angustia, bronca, a veces no sabés qué es real, y qué no, y esto es un equilibrio muy bien logrado.

Mención especial también a las actuaciones que ayudan a la inmersión, y una banda de sonido más enferma que su protagonista. Es original, pero a la vez pesada, si esperás ver algo como El Conjuro o IT, entonces pasá de largo.