Comedia ácida en donde una pendeja llena de quilombos de adolesceneste, asiste a una shiva, que es un funeral judío, y se cruza con loco que se está garchando, y se da con que es casado, de hecho cae con la jermu y su bebé. Es una peli indie en la que garpa mucho la dirección, las actuaciones y el único escenario que es una casa.

La minita tiene que enfrentar diferentes situaciones con los presentes, desde su bisexualidad, la religión, hasta su incierto futuro profesional, y a medida que se desarrolla se va poniendo más tensa y turbia.

Buen debut de la directora Emma Seligman, me hizo acordar, en parte, a las primeras pelis deThomas Vinterberg o Lars von Trier.