Se nota que le falta la narración y la dirección de un groso como Villeneuve, pero no deja de ser una digna secuela. Ésta vez a cargo del italiano Stefano Sollima (Suburra, 2015)

Cuando digo que le falta naracción, es porque al principio no se entiende un carajo pero va tomando forma al final, aunque tiene serios agujeros en el guión, hay escenas que no tienen sentido o le faltan más desarrollo.

Hay más violencia que la original, es cruda y sanguinaria, y para levantar la cinta tuvieron que poner a Josh Brolin que siempre la rompe en pantalla y que junto a Benicio Del Toro llevan a buen puerto la cinta.

La banda sonora que destacó a la primera obviamente no es la misma debido al fallecimiento del groso Jóhann Jóhanssonn (The Arrival, Prisoners, Nerve) Ahora está a cargo de una minita, Hildur Guonadóttir quien fue su padawan y cuida bastante bien el estilo.

Es una peli que no aporta en nada, de hecho nadie la pidió, pero aún así me sorprendió para bien, entretiene, pensé que iba a ser una tremenda cagada. Seguramente se termine conviertiendo en una trilogía, o más aún en una saga.

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