Woody Allen, con su mujer y amigos, cansados de su vida de mierda, abren una tienda de galletas contigua a un banco. Mientras su jermu atiende el negocio, los demás cavan un túnel que conduce al interior del banco. El chiste es la vuelta de tuerca que no demora en aparecer.

La peli tiene una premisa muy interesante, de hecho empieza espectacular, pero después te meten alto plot twist que a algunos les puede desilusionar, para mí fue un acierto, además de que la comedia, los gags, y el carisma de la mayoría de los personajes me mantuvieron entretenido durante la hora y media.

No es lo mejor de Woody Allen, de hecho es distinta y lo saca de contexto de lo que son los conflictos interpersonales, el romance y otras cuestiones filosóficas. De todas maneras los diálogos garpan, como en casi todos sus trabajos.