Jesse Eisenberg es un pibe solitario y cagón que una noche es asaltado por un grupo de matones, y que lo mandan al hospital. A partir de acá el loco busca harcerse el macho y pasa por diferentes etapas para que no le vuelva a pasar lo mismo y llega hasta un dojo, que es liderado por un sensei bastante particular.

Es una peli indie y que su ingrediente principal es el humor negro, y si bien el plot twist es muy obvio, aunque creo que no va a eso, de hecho ocurre a menos de la mitad de la cinta, garpa mucho que a partir de ahí no sabés qué esperar porque puede pasar cualquier cosa,

Equilibra la sátira y atmósfera mala leche, buenas actuaciones, Tiene sus altibajos, a veces no resulta tan graciosa como debería ser, y no es algo que te tengas que tomar en serio, aunque a veces se deja ver ese mensaje sobre la inseguridad y por otro lado bastante del machismo.