Ésta tercera parte no tenía buena pinta y yo sabiendo que era del mismo director de la nefasta Maldición de la Llorona, la vi con las expectativas super bajas.

Tampoco es que las primeras son del terror puro y duro pero sobresalen con los personajes, los villanos, las historias, que la hacen muy entretenida. Acá nos dan un argumento pedorro y poco interesante,, unos Warren apagados, salvo una que otra escena cuando laburan con el FBI, pero en rasgos generales es todo muy rancio y clichero, y lo peor es que aburre.

No está a la altura de las demás, es del nivel berreta de Annabelle, muy olvidable, y ojalá vuelva James Wan a poner un poco de orden, porque sino van a hundir el barco.