Dramón con todas las letras, divertida, interesante, con un gran mensaje, es cruda y sin vueltas. Es una obra de teatro francesa llevada a la gran pantalla.

Siendo que las pelis sobre enfermedades por lo general son todas iguales y no aportan nada nuevo, acá hay una cierta originalidad que la rompe. Nos muestra el alzheimer directamente desde cómo lo vive la persona, entramos en una inmersíón absoluta y nos muestra un mundo caótico que cambia en cada instante, con una edición que nos pone claustrofóbicos, que nos confunde, y con un Anthony Hopkins que sigue dando cátedra de actuación, y encima lo acompaña Olivia Colman que juntos hacen cine del bueno,

Es ésta la peli que quisiera se llevara el Oscar y ojalá se le de, aunque, como dije antes, la sobrevalorada Minari tiene más a favor. Genial debut del director francés Florian Zeller, un tipo al que hay que empezar a seguir.