Cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial, a Chaplin no se le ocurrió mejor idea que hacer una parodia sobre Hitler, no solo fue valiente sino brillante. Estamos ante una de las mejores sátiras de la historia, peli que la ves hoy en día y te sigue divirtiendo y ni hablar del discurso ácido y magistral del final, todo un clásico que ningún ser humano del mundo del cine debería pasar por alto.

Charlot es el director, actor, guionista y productor, en una joya nominada a 5 Oscars. A pesar de su época, en 1940, técnicamente es impecable, la música original, de él mismo y Meredith Wilson, la fotografía, de Karl Struss y Rolland Totheroh, es espectacular. El vestuario con su estética realista y otros elementos conjugan un tono de sobresaliente en provocación y denuncia.

Aunque, vamos a sincerarnos, no es la mejor de Chaplin, de hecho hay un par de pelis mudas que tienen mucho más nivel pero en cuánto a film sonoro para mí si, es la mejor y ha envejecido bastante bien.