Film noir del maestro Stanley Kubrick, y su primer peli de verdad en la que mostraba en lo que se convertiría, en uno de los más grandes directores de todos los tiempos.

Es un rompecabezas a modo de flashbacks que se va armando lentamente y que nos sitúa en un meticuloso plan liderado por un tipo recien salido de la cárcel, el objetivo es vaciar las cajas de apuestas de un hipódromo. La especialidad de Kubrick con la fotografía acá se nota de principio a fin y no tiene desperdicio, de hecho te enseña en la propia peli cómo se tiene que usar una cámara llevando el blanco y negro y una fluidez en los cortes que solamente él y siendo pichi lo podía hacer.

Y aunque es irregular en algunos aspectos, algún que otro diálogo o caída de ritmo, pero estamos ante un tipo que recién empezaba su carrera, no deja de ser una de las mejores pelis del cine negro.