Debut como director de largometrajes de Dave Franco, el hermano de James Franco, y se larga de lleno a un thriller en la que dos parejas alquilan una casa de vacaciones para el finde y se dan con que el dueño de la casa es alto depravado que ha puesto cámaras por todos lados.

Cast conformado con caras conocidas como las de Alison Brie, Dan Stevens, y Sheila Vand se suben al tren de Dave Franco y descarrilan todos a la mierda.

El problema pasa en su trama, que ya le hemos vismo mil veces en otras pelis, y está la típica vuelta de tuerca que ni siquiera hacía falta porque te das cuenta al toque que los malos no son los malos y los buenos no tan buenos.

Igual tomálo como un slasher, porque eso es lo que en realidad es, y si tiene algo positivo es que entretiene, los detalles están bastantes cuidados, y tiene una estética copada. Así que, es pedorra, pero resultona para un sábado a la noche y re fumado.