Una serie de fiambres son descubiertos tras la luna llena en un pueblo de Utah y los interinos comienzan a pensar que se trata de un hombre lobo. A partir de esto, la policía, comandanda por el querido y difunto Robert Forster junto al genial Jim Cummings tienen que encontrar a ese asesino y recordales al pueblo que no existe tal cosa que llaman “hombres-lobo”.

Vas a encontrar un tipo de humor diferente que a algunos les puede gustar, a otros no, y a mí en me pasó que algunos chistes no me fueron muy graciosos, pero más allá de eso tenemos una buena dosis de suspenso y thriller que nos puede hacer recordar a Fargo, mezcla el género terror a partir de ésta criatura de la luna llena y con un final que lo es todo, que salva la película.

Aparte de actuar, la dirige Jim Cummings, muy bien filmada, los planos, la secuencias, el manejo de la iluminación, los escenarios, en ese aspecto, una pinturita. Y una buena propuesta durante éstas noches de Halloween.